Al igual que muchos jugadores, mi historia con el Magic data de años atrás. Tenía 15 años, cuando un amigo que venia desde Viña del Mar me invitó a su casa a jugar videojuegos, hablar de la vida y hacer trabajos del colegio. Mientras hablábamos me fije que tenía una caja de madera pequeña abierta y una serie de naipes extraños. Recuerdo que la primera carta magic que vi en mi vida fue Scathe Zombie, me llamó la atención el dibujo, la leyenda de la carta y por sobre todo esa idea extraña, casi incomprensible, que había encontrado un tesoro.

Le pedí que me enseñara a jugar, que me explicara, y ese día jugamos, sin darnos cuenta que no habíamos hecho nada del trabajo para el colegio. En la noche llegué a mi casa contento, entusiasmado. Le conté a mi hermano lo que había aprendido, y en esas coincidencias de la vida que solo se pueden explicar por arte de magia (get it?), mi hermano me contaba que al mismo instante que yo estaba aprendiendo a jugar cartas en la casa de un amigo, el había aprendido a jugar cartas en la casa de un compañero.

Ese fue el puntapié inicial, mi historia de magic comienza con mi mejor amigo, y con mi hermano. De ese momento han pasado cerca de 17 años. Recuerdo que deje de jugar Magic cuando comenzaron a salir otro tipo de cartas: Pokemon y WWE. Deje de jugar, cuando comenzó el internet, y cuando los torneos de las tiendas comenzaron a ser una copia de mazos… uno tras otro. La sensación mágica de ese primer Scathe Zombie, se había ido, y yo me había ido con él.

No fue hasta el año 2011 que mi vida volvería a encontrarse con el Magic. Debido a trabajo, me encontraba en Medellin, Colombia, presentando en un congreso de psicología. En uno de los descansos y ventanas de esa actividad tuve la oportunidad de ir a un Centro Comercial. Allí encontré una tienda de esas que ya no visitaba, y un logo gigante que decía “Magic The Gathering”. Comencé a hablar con el tipo que atendía, e hice algo que no había hecho hace más de 10 años. Me compré un sobre de New Phyrexia (mi Retiro coincidió con el fin del arco de la historia de Urza y Gerrard; mi reencuentro fue el renacimiento de los phyrexianos). Cuando abrí nuevamente ese segundo primer sobre, esa sensación, esa ilusión, ese Scathe Zombie volvía a la vida. Allí, en Medellín, con 26 años de edad, volvía a mi adolescencia, la gran diferencia… tenía trabajo… tenía tarjeta de crédito.

El dueño de la tienda intentó hacer un resumen de todo lo que había sucedido con Magic, me comentó sobre commander, el nuevo formato, me comento sobre planechase, sobre los eventdecks y mis ojos estaban asombrados. Le dijo a uno de los clientes que había ahí que jugara conmigo, me prestaron un mazo de commander y mi mundo cambio. Se me pasó el tiempo rápido, me perdí la jornada de la tarde del congreso, y me fui al hotel con sobres y un mazo planechase.

Al llegar a Antofagasta, por primera vez en 10 años, volvía a pisar la tienda “Tiempo Libre”, ese día estaba atendiendo el Paez, pero no era el mismo Paez que yo conocía, porque el que yo conocía era como 3 veces el de ahora. Nos reconocimos y hablamos de Magic. Recuerdo que le pregunté sobre los mazos commander, y me comentó que estarían por llegar. En ese tiempo todos jugaban Standard, muchos de mis conocidos aún jugaban y fue un reencuentro muy emotivo.

Cuando llegaron los mazos commanders 2011, no fue un gran impacto para la comunidad, no era “competitivo” no era Standard, no habían listas de mazos online. Ese día compre dos mazos Kaalia of the VastGhave, Guru of Spores. Aproveché y revisé las challas de la tienda, compre raras de 500, y más algunas cartas que aún tenia en mi poder y muchas cartas t2, “mejoré” ambos mazos… pero nadie tenia commander… nadie quería jugar conmigo.

Cada día que iba a la tienda llevaba mis mazos commander a la espera de que alguien quisiera jugar esta maravilla de formato, usualmente Paez me apañaba u algún otro amigo que se compadecía de mi. Recibí burlas, chistes y comentarios sobre el formato, que no era competitivo, que era el único que lo jugaba… y así era.

A pesar de ello, seguí armando mazos, ya para los 4 meses después de lanzamiento de commander, ya tenía armado 4 mazos, para jugar solo me decían… y así era. Comencé a motivar a otros, a invitarlos a jugar en la “mesa de commander” y poco a poco, gente esporádicamente comenzaba a jugar commander. No fue hasta la aparición de un sujeto muy conocido en el mundo actual commanderiano de Antofagasta, que realmente Commander como comunidad comenzó a tomar vuelo. Commander como comunidad en Antofagasta, nació en el año 2011 en una mesa que nunca parecía completarse, de dos tipos jugando magic contra las miradas incrédulas de los “competitivos”. Gracias, muchas gracias Maldito Merc.

Con el tiempo, pero lentamente, comenzó a aparecer más gente. Al año de haber comenzado, ya contaba con 7 mazos commander. Seguía invitando a la gente a jugar, a prestarles mazos, a intentar crear una comunidad de commander. Regalaba cartas, vendía barato, no importaba nada más que commander. Quería ver nuevos mazos, quería jugar con gente nueva, quería que commander fuera para todos. Con ese plan intente hacer ligas en conjunto con las tiendas, con logros, sin logros, con combos, sin combos.

Sin darme cuenta, habían pasado 6 años, y ya tenía mi grupo oficial de “jueves de commander”… (WENA CABROS! Si leen esto, TENEMOS QUE JUNTARNOS OE)

Hoy en la actualidad, commander es uno de los formatos más jugados en Antofagasta. Hemos tenido altos y bajos, pero hoy es una comunidad que tiene ideas, que genera mazos, que compra cartas, que analiza, que debate, que se pelea, pero que por sobre todo: JUEGA COMMANDER.

Hoy tenemos los lunes de commander en Rivendel, hoy tengo 14 mazos, y ya no tengo que prestarlos (bueno, aún lo sigo haciendo), hoy cada lunes aparecen nuevos mazos, nuevas discusiones, pero hoy finalmente se Juega commander en Antofagasta.

Toda esta historia toma sentido, cuando este lunes me dijeron: “Pro, el lunes pasado no viniste a jugar y estaba lleno de gente jugando commander, ya no te necesitamos”– una lágrima interna se quedó en mis ojos, y respondí elegantemente… Mi trabajo aquí ha terminado.

Creo que casi 20 años después, finalmente y después de todo ese Scathe Zombie hoy esta más vivo que nunca.

 

 

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